De nuevo nos incorporamos al trabajo, a la vida cotidiana. Qué mejor forma de hacerlo que rodeándonos del mejor ambiente, de aquellos en los que podemos confiar, de todo lo que sea positivo para hacernos creer como personas y lo más importante SER FELICES.
“Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente”. Dalai Lama
Todos hemos oído hablar de las personas tóxicas pero ¿Sabemos quiénes son este tipo de personas? ¿Qué hacen? Son aquellas que impiden que seas feliz, que te sientas bien o que alcances tus metas. Una persona tóxica puede ser cualquiera: un amigo, un familiar, un colega del trabajo, hermanos, es decir, nos podemos ver rodeados de personas tóxicas en cualquier entorno de nuestra vida diaria. El que tienen en común es la actitud ante la vida y ante los demás.
Como saber si una persona es tóxica
La principal característica que identifica a estas personas es su capacidad para crear inseguridades de forma progresiva a partir de emociones negativas, como la ansiedad.
Las personas tóxicas son quejicas, en vez de encontrar una solución a un problema, solo ven la parte negativa de este. Lo peor que podemos hacer es unirnos a esas quejas aunque sea para no parecer maleducado ya que así, solo las alentarías a que continuaran esa conducta. Además, no se arriesgan a realizar cosas nuevas. No consiguen logros difíciles porque ni siquiera lo intentan. Seguramente te influirán negativamente o incluso argumentarán por qué no deberías intentar algo nuevo.
Creen que lo sabe todo y se sienten superiores a los demás. Por eso, acostumbran a criticar y/o fomentar rumores. Van de víctimas no haciéndose responsables de nada, siempre culpan a los demás o la suerte de sus problemas. Son envidiosos, mentirosos, egoístas, celosos, manipuladores y absorbentes en las relaciones en general.
Como combatir este tipo de situaciones
La negatividad se contagia y por ello es necesario alejarse de este tipo de personas. Igual que estar con personas de actitud positiva nos contagia ese positivismo lo mismo sucede al contrario.
El hecho de tener un negativismo prolongado a nuestro lado, nos generará estrés perjudicial para nuestro cerebro y cuerpo ya que mantenido en el tiempo nos llevará a un incremento del cortisol (hormona relacionada con el estrés que altera el metabolismo) provocando tanto cambios en el comportamiento como síntomas de físicos. Ejemplos de estos cambios que se pueden padecer son:
Cambios en el comportamiento
- Falta de sentido del humor.
- Irritabilidad constante.
- Sentimientos de ira.
- Ganas de llorar.
Síntomas físicos
- Cansancio permanente aunque no hagamos nada.
- Cefaleas
- Palpitaciones.
- Hipertensión.
- Falta de apetito o gula desmesurada.
- Problemas digestivos.
- Orina frecuente, diarrea o estreñimiento.
- Dolores o calambres musculares.
- Pérdida de memoria debido a que los niveles altos de cortisol daña la conexión entre células cerebrales.
- Disminución de las defensas.
Ante estas situaciones lo principal es: saber controlar nuestras emociones, utilizar nuestra inteligencia emocional, reducir/ saber mantener el estrés y mantener la calma ante la presión.
Algunas de las tácticas que podemos usar son:
- Usar el sentido del humor.
- Alejarnos físicamente. Cortar por lo sano lo antes posible.
- No responder al juego. Es decir, no seguir los temas de conversación negativos. Cambia de tema.
Nadie puede decidir por ti lo que puedes y no puedes hacer. Lee este otro artículo, “Solo yo decido hasta donde quiero llegar”
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